...saludables

Tu Piel Cuando Calienta el Sol

Por: Sylvia A. Agostini
editorial@placerespr.com
 

Parecería absurdo y repetitivo hablar de los efectos no deseados cuando nos exponemos a los rayos del sol, porque vivimos en una isla donde el verano parece prolongarse todo el año, y creemos saberlo todo al respecto. Sin contar las manchas y otros “brotes” que varían de persona en persona y ninguno es bueno, el temible “cancer” de piel se escucha cada vez con mas frecuencia entre conocidos.

Aún cubierta, debes usar protección cuando te expones al sol. CC0 Creative Commons.

Y, es que los efectos que tienen en nosotros los cambios que ocurren en la capa de ozono cada vez son mas notables. Por ello, se hace necesario tomar ciertas medidas para disfrutar de una tarde de sol o de actividades que nos expongan al efecto de sus rayos ultravioletas.

Empecemos por decir que lo mínimo que podemos hacer es seleccionar un bloqueador solar que filtre, tanto rayos UVA como UVB, de 30SPF o más, especialmente para uso facial y de las manos, y para todos los días. Estos son usualmente fabricados por casas de cosméticos que tienen líneas de tratamiento. Los protectores de 50SPF en adelante son más eficaces y realmente sirven para evitar quemaduras, si no te expones a las “horas pico” de cercano el mediodía. Si lo usas para ir a la playa, nuevamente considera mayor a 30SPF y uno que sea resistente al agua, pues va a prolongar su permanencia en la piel aunque sudes y, si estás en el agua, por hasta 4 minutos. Aplica el bloqueador media hora antes de exponerte al sol, aunque no te vayas a bañar, para que la piel lo adhiera. Debes leer las instrucciones del fabricante para calcular el tiempo de su efectividad y re-aplicarlo con la frecuencia necesaria.

Mi amiga y su “camuflage”:

Posiblemente, tú o tus jóvenes hijos practican deportes acuáticos como el surfing, el tenis y el volibol playero, entre otros, y ya has vivido alguna experiencia que te ha hecho comenzar a protegerte y/o protegerlos adecuadamente.

Hay casos en que hasta que no se vive una mala experiencia no hay reacción, como fue el caso de mi amiga que recuerdo por lo reciente.  Mientras compartía con ella para que se preparase para irnos de fin de semana a la costa junto con varias amistades, me llamó la atención ver con cuánto afán trataba de conseguir algo así como una túnica de manga larga, tipo “caftan” que prácticamente la cubriera de pies a cabeza. Llevaba protectores solares, cremas humectantes para piel y labios, gafas con protección y un sombrero de playa que la hacía irreconocible y le cubría hasta el área de los hombros. Literalmente, iba “camuflageada”. Aunque con algo de exageración, pensé que hacia lo correcto, pero no pude evitar preguntarle a qué se debía tanto esfuerzo y me narró que años atrás, ella, que no iba frecuentemente a la playa, se expuso de manera prolongada y sin precaución alguna a los rayos del sol. Deseaba tener el “suntan” perfecto en solo dos días para lucir un traje “strapples”. Visitó la playa de Ocean durante dos tardes a eso de la 1pm y en el segundo día estaba tan relajada que se quedó dormida de espalda al sol.

Escoge que tu piel no tenga marcas no deseadas, utilizando buena protección. CC0 Creative Commons.

Le habían dicho que el agua de mar haría que lograra el “tan” más rápido y llenó un envase de agua de mar que echaba sobre su rostro cada vez que cambiaba de posición sobre su toalla. Ya desde el primer día sintió molestias en la piel tales como ardor, alta temperatura y escalofríos, pero eso no la detuvo para regresar el próximo día. El día anterior, llegado a un punto había usado protector solar, pero no el adecuado. Ya el segundo día, que se suponía  usara un protector solar de nivel más alto y de efecto más prolongado y que lo colocara en su piel con más frecuencia, no lo hizo. Esto le provocó que al final luciera definitivamente más “oscura”, producto de un enrojecimiento preocupante y alguna inflamación. Además, tanto en los hombros como en los pies y en la espalda, le brotaron ampollas. Un “rash” extraño le cubrió el pecho y sus labios se resecaron. Durante días estuvo sin poder usar zapatos y absolutamente incómoda y por supuesto, no pudo usar ni el traje que quería, ni ningún otro, porque no pudo asistir a la fiesta por lo mal que estaba.

El uso de humectantes, compresas de agua fría, gel de aloe vera frío, acetaminofén e hidratación por boca fueron la receta del médico cuando le diagnosticó deshidratación y quemaduras por exceso de sol. Hoy prevalecen señales en su piel que recuerdan aquella experiencia que incluyen varias manchas que han ido desapareciendo gracias a varios costosos tratamientos y una lesión en un labio, que mantienen en observación. En fin, todo lo que vivió y gastó gracias a este episodio que literalmente “marcó” su piel, es lo que justifica los cuidados de hoy, que para quien no conociera su historia, lo que yo llamaba “camuflage” le parecería ridículo, a pesar de que cuando se quita el mismo, queda su minúsculo bikini.

Si no quieres repetir esta historia, realmente no necesitas el“camuflage”, pero es importante que limpies tu piel y elimines toda esencia antes de exponerte al sol. Toma todas las medidas protectoras para disfrutar del día de playa y del tan deseado ‘look’ veraniego… y, recuerda que el mejor color se logra poco a poco y con las debidas precauciones. Nada como las playas de Puerto Rico para que logres un “tan” bien bonito.


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