goya aceitunas est top
...con estilo

Regalo de Pascua: Enseñarles a Rezar

Por: Ivelisse Agostini

Para los que deseamos mantenernos optimistas y positivos, cada vez es mas complicado evitar la influencia de las noticias sobre  guerras y sobre las equivocadas decisiones de quienes quieren controlar el mundo.  A tales efectos, el ser humano busca “herramientas” para controlar mente y espíritu y evitar deprimirse.

Aunque hoy día algunos han optado por opciones de origen oriental como el Yoga, por mencionar alguna, la realidad es que de este lado del mundo, mayormente influenciados por la Fe Cristiana, la mayoría escoge la oración como el remedio para enfrentar los desafíos que la vida nos presenta.  De hecho, los resultados de un estudio realizado por el Benson-Henry Institute, de la Universidad de Harvard, reflejaron que las personas de la muestra que oraban y meditaban en Dios activaban áreas del cerebro que provocan felicidad, bienestar, alegría y auto-sanación. Se trata de un área cerebral que sólo se activa cuando uno recibe un regalo inmenso e inesperado.

La oración es una herramienta para lograr la paz y tener esperanza ante situaciones desafiantes. Suministrada.

Pertenezco a este grupo que cree firmemente en el poder de la oración y tengo un magnífico círculo de familiares, amigos y conocidos que comparten esta práctica devocional y que nos comunicamos para apoyarnos en momentos en que uno u otro lo necesita. En la mayoría de los casos, son producto de un hogar donde les fueron inculcados los valores morales y espirituales que promueven la diferencia entre el bien y el mal y aprendieron que, a través de la oración, podemos encontrar la paz y el remedio para muchos males. Cuando oramos en soledad es una comunicación más intima, pero si lo hacemos en grupo, es posible fortaleza en el propósito. Recordemos que Jesucristo no habló de que no tendríamos pesares, muchas veces provocados por nosotros mismos, sino que nos dijo que nos acompañaría hasta el fin para ayudarnos a encontrar soluciones cuando nos dirigimos con Fe a Él: “Todo lo que pidáis al Padre en mi nombre, os será concedido”.  De su fidelidad son muchos los que dan testimonio, pero como mismo dicen las escrituras ‘no hay peor sordo que el que no quiere oír, ni ciego que no quiera ver”. 

Con preocupación miro que en las familias no se está fomentando la Fe religiosa que refuerza los valores y el discernimiento en torno a lo que es correcto y lo que no lo es. Son muchos los niños que crecen en un ambiente superficial que se afana por satisfacciones inmediatas, sin que exista el esfuerzo o el sacrificio, por lo que están mucho más expuestos a tomar malas decisiones. Muchos crecen escuchando que todo es aceptable. Lo anterior es una razón de peso para el desorden social que vivimos, especialmente cuando faltan bases morales y religiosas que promueven vivir con propósito.

Mientras oramos se activan áreas del cerebro que provocan bienestar y auto-sanación, entre otras cosas positivas. Suministrada.

Ante la premisa antes descrita, tenemos que buscar la forma de enseñar a nuestros niños a rezar y el primer paso y el más importante debe darse en el hogar, asegurándonos de hacerlo de la forma apropiada, sin presiones y desde una perspectiva positiva. Los adultos pueden comenzar por enseñar a los niños algunas oraciones sencillas y explicarles el valor de comunicarse con Dios, que es omnipresente, aunque no le veamos, lo cual es una muestra de su poder. Momentos como el de ir a la cama y sentarse a la mesa a comer, son perfectos para animarlos a orar, no solo por pedir, sino por dar gracias. También pueden utilizar libros de cuentos con ilustraciones bonitas, que narren pasajes bíblicos con enseñanzas aplicables a la vida cotidiana, así como hablarles de personajes que se han destacado por obras de bien que les hagan ver lo oportuno de escoger lo bueno y el efecto que tiene. También pueden aprovechar los libros de cuentos famosos con historias donde se demuestra que el bien y el mal están siempre presentes y que deben escoger el bien para su vida y para ayudar a otros. Es importante destacar que las enseñanzas deben darse de acuerdo a la edad y madurez del niño, para evitar confusión, falsas expectativas y hasta temor.

A continuación les presento una disertación sobre la oración de la Dra. Lis Milland, Doctora en Consejería y autora de infinidad de libros que han sido éxito en venta.

La oración como antídoto para el DESÁNIMO y la DESMOTIVACIÓN”

Hay un mensaje para el pueblo en este tiempo turbulento: Busquen el rostro de Dios, sumérjanse en oración, NO DEJES TU PRIMER AMOR. Solo así se podrá resistir y vencer. Solo en Él debe estar puesta nuestra confianza. La oración es una conversación bidireccional con Dios. Es el momento de más calma del día. Brinda una preparación para los retos del diario vivir en la mañana y para agradecer las bendiciones cuando se hace en la noche.

Orar es lo único que puedes hacer cuando ya no puedes hacer más. La mayoría de las situaciones que nos suceden están fuera de nuestro control… pero en la oración sabemos que Dios si lo tiene.

Orar hace milagros, ofrece consuelo al que ora y a aquel por quien se ora. Orar nunca es inútil, porque siempre conforta. Es la llave que transforma el lamento en gozo inexplicable.

Orar es la aceptación de tus limitaciones. Es aprender a resignarse cuando lo que pudo ser no ha sido. Es vivir sin rencor, aprender a perdonar, aceptar la derrota con dignidad y celebrar el triunfo con humildad.

Orar es buscar las fuerzas si no se tienen y confiar en que las cosas van a ser como deberían ser.

Orar es optimismo, no dar nada por perdido, luchar y resistir. Orar es fragilidad y conectarnos con nuestra vulnerabilidad.

Orar es desconectar y contemplar. Es introspección en la sociedad del exhibicionismo. Es relajarse y calmar los nervios.

Orar es razonar, aunque parezca lo más irracional que haya. Es planificar y anticipar las jugadas. Es abstracción en los tiempos de lo concreto y lo material. Es pausa en un mundo excitado. Es calma cuando todo es ansiedad.

Orar es un placer oculto, que se reserva para la intimidad. Un acto privado, y casi a escondidas, que, cuando se hace acompañado, necesita mucha, confianza.

Orar es el tiempo de escuchar la Voz de Dios y dejar que el Espíritu Santo haga sus funciones en nuestra alma.

Orar es un súper poder que nos predispone al bien, independientemente de las circunstancias externas.”

Al final, puedo dar testimonio de que comunicarme con Dios mediante la oración, siempre me ha dado paz y ayudado a esperar con calma que pasen las tormentas que he tenido que enfrentar. Que Dios les bendiga con Paz y Bien.


Comments are closed.

Back to Top ↑