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Los 12 pasos y las 24 horas

Por: Ivelisse Agostini

De alguna manera, “a mi corta edad”, aprendí hace ya un tiempo que uno de los ingredientes para ser feliz es vivir como “los anónimos”: cada 24 horas. Por mucho tiempo, mi personal interpretación desconocía los detalles de los valiosos grupos que dan apoyo a tantas personas, pero desde que conocí el Evangelio de Mateo 6:25-26, lo relacioné con lo de vivir un día a la vez: “ Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas”?

Aunque “el maestro llega cuando el estudiante está listo”, no siempre se hace fácil ponerl en práctica la enseñanzas, y menos cuando hay desesperación e incertidumbre. De ahí, que el sacerdote de mi iglesia con alguna frecuencia mencione los 12 pasos como una herramienta para superar día a día, cada 24 horas, los desafío y tormentos que la vida pueda presentar. Por eso, me di a la tarea de investigar sobre el tema y contarles sobre el origen del “Programa de los 12 Pasos”:

El Programa de los Doce Pasos fue creado en los Estados Unidos en 1935 por William Wilson, un agente de la bolsa y el Dr. Bob Smith, con el propósito de encontrarle remedio al alcoholismo que cada uno de ellos padecía. Hay quien piensa que algunos de los principios incluidos pueden tener su origen en el Grupo Oxford, institución inglesa con la que Wilson y Smith tenían relación. Sin embargo, lo importante es reconocer que fue “Bill” Wilson, quien luego de aceptar que tenía problemas con el alcohol y de lograr permanecer sobrio por un periodo de tiempo, decidió compartir su experiencia con otro alcohólico, el Dr. Robert “Bob” Smith, para no arriesgarse a volver a caer. Su premisa era que el alcoholismo era una enfermedad de la mente, de las emociones y del cuerpo y por ello, para el Dr. Smith, fue más fácil entender su problema y trabajar con éste. Fue de esa forma que Wilson y Smith, tras varios meses, confirmaron que su necesidad de beber disminuía mientras compartían sus experiencias y ayudaban a otros a permanecer sobrios. Estos dos profesionales son los fundadores de lo que se conoce como Alcohólicos Anónimos, y los autores del programa que se publicó por primera vez en un libro en 1939. Con el tiempo, el Programa de los Doce Pasos se convirtió en la base sobre la cual trabajan varias organizaciones que agrupan personas con problemas de dependencia, no solo de alcohol, drogas y juego, sino con otras de índole emocional.

De otra parte, estudiosos de la conducta coinciden en que la mayor ayuda y el éxito en superar la dependencia y aquellas otras situaciones de ansiedad proviene de seguir Los Doce Pasos, como un esfuerzo que se trabaja un día a la vez, cada 24 horas, que nunca termina y que tiene como meta evitar caer en dependencias o en desesperación.

El Programa de los Doce Pasos es exitoso aun entre personas no religiosas a las que les cuesta admitir el poder de Dios en sus procesos de vida. Y, es que, aunque fundamentalmente no sean organizaciones religiosas, la fuerza de un Poder Superior está presente en los programas, como ayuda necesaria para liberarles y sostenerles ante circunstancias adversas.

Los 12 pasos de Alcohólicos Anónimos

1.-Admitimos que éramos impotentes ante el alcohol y que nuestras vidas se habían vuelto ingobernables.

2.-Llegamos a creer que un Poder superior a nosotros podría devolvernos el sano juicio.

3.-Resolvimos confiar nuestra voluntad y nuestra vida al cuidado de Dios, según nuestro propio entendimiento de Él.

4.-Sin temor, hicimos un sincero y minucioso examen de conciencia.

5.-Admitimos ante Dios, ante nosotros mismos y ante otro ser humano la naturaleza exacta de nuestras faltas.

6.-Estuvimos enteramente dispuestos a que Dios eliminase todos estos defectos de carácter.

7.-Pedimos a Dios humildemente que nos librase de nuestras culpas.

8.-Hicimos una lista de todas las personas a quienes habíamos perjudicado, y estuvimos dispuestos a reparar el mal que les ocasionamos.

9.-Reparamos directamente el mal causado a esas personas cuando nos fue posible, excepto en los casos en que el hacerlo les hubiese infligido más daño o perjudicado a un tercero.

10.-Proseguimos con nuestro examen de conciencia, admitiendo espontáneamente nuestras faltas al momento de reconocerlas.

11.-Mediante la oración y la meditación, tratamos de mejorar nuestro contacto consciente con Dios y le pedimos tan solo la capacidad para reconocer su voluntad y las fuerzas para cumplirla.

12- Habiendo obtenido un despertar espiritual como resultado de estos pasos, tratamos de llevar el mensaje a los alcohólicos y de practicar estos principios en todos nuestros asuntos.

Luego de conocer Los Doce Pasos cada cual puede adaptarlos a las actitudes de cambio que son necesarias para prevalecer “acuartelados”. Hacerlo ha resultado ser la fuerza en la que se sostienen quienes desean combatir una dependencia y prevalecen alejados de ella… Y, es que, se trata de depositar la confianza en Dios para evitar hacer lo que les hace daño a sí mismos y a los demás. Para ello es necesario un acto de humildad, de aceptación y de rendición, semejante al que hicieron los dos prominentes profesionales que fundaron los Alcohólicos Anónimos hace más de 80 años. Quien lo haga, será capaz de salvar su vida y la de quienes le rodean, esperanzados en pronto recuperar la libertad de vivir una vida saludable y normal.

Vivamos un día a la vez, recordando que: “¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?”

Alcohólicos Anónimos en Puerto Rico

Teléfono: 787-704-1634
email: aaoficinapr@gmail.com.
Web:  www.aa-pr.org

 

 


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