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...con sabor

Regresa Hacienda Monasterio

Por: Ivelisse Agostini
iagostini@placerespr.com

No hay nada mejor como aquello de ir “conociendo” más sobre aquellas cosas que te gustan. Y, desde esa perspectiva, adentrarte en el mundo de los vinos se ha convertido en un tema que, además de placentero, es enriquecedor. Y, es que en el proceso vas aprendiendo, no solo de los lugares, los terruños y las uvas, pero también sobre las historias de bodegueros y productores de cada región y sobre la apasionante, y de la alguna forma romántica, historia que hay detrás de cada marca.

Entre las “historias” de vinos que hemos cubierto recientemente se encuentra la de Hacienda Monasterio en Ribera del Duero, cuyos vinos regresan a distribuirse a través de V. Suarez & Co., quienes nos invitaron a una degustación cuyos detalles compartimos a continuación.

Los tres vinos degustados. Foto: placerespr.com

Comenzamos por contarles que Hacienda Monasterio une elementos ganadores con un distinguido “winemaker” en Peter Sisseck; un extraordinario terruño en lo mejor de la Ribera del Duero y una vanguardista viticultura ecológica… elementos protagonistas de estos vinos de calidad sin igual.

Peter Sisseck llega a Ribera del Duero en 1990 para dirigir la bodega y plantar los viñedos en un predio de 167 hectáreas, 108 de las cuales están en la zona de la Ribera del Duero, conocida como “la milla de oro” por la alta calidad de sus vinos, con suelos mayormente calizos, de producción reducida, para vinos potentes, finos y elegantes. Hablamos de un enólogo que es reconocido por otros vinos igualmente famosos y que parece que logra trascender con todos. Dos años más tarde Carlos de la Fuente se incorpora al equipo como mano derecha de Peter Sisseck. La bodega, construida entre los años 1991 y 1992, diseñada por el arquitecto francés Philippe Mazières, consta de tres naves totalmente equipadas con control de temperatura y humedad, independientes unas de otras. La sala de elaboración, equipada con depósitos de acero inoxidable, diseñados por Peter Sisseck, dispone de camisas de control de temperatura frio/calor, que permiten llevar a cabo fermentaciones alcohólicas, con maceraciones largas y frías.

Hacienda Monasterio Reserva Especial. 2012. Foto: placerespr.com

La principal variedad de uva que se cultiva en sus viñedos es la de Tinto Fino (un clón de la variedad autóctona Tempranillo) que se caracteriza por tener racimos grandes y de alto rendimiento. Además, cuentan con variedades de Cabernet Sauvignon, Merlot y Malbec, que incorporan en algunos de sus “blends”.

Los tres vinos degustados pueden ser considerados reserva, todos envejecidos en barricas de segundo y tercer uso.

Hacienca Monasterio Cosecha. 2015. D.O. Ribera del Duero. Uva: 80% Tinto Fino, 10% Cabernet Sauvignon, 10% Merlot. Con aromas de fruta roja, este es un vino mayormente mineral en nariz, con un toque de licorice que se integra a los demás tonos adquiridos de la madera. Este ganador de 95 puntos, en boca se muestra fresco, frutoso y con finos taninos, típicos del terruño donde crecen sus uvas, con buen volumen, sedosa textura y excelente acidez, que lo hacen, además de perfecto para consumirlo de inmediato, muy bueno para guarda.

Hacienda Monasterio Reserva. 2014. D.O. Ribera del Duero. Uva: 79% Tinto Fino, 21% Cabernet Sauvignon. Un vino que envejece en barricas nuevas y de segundo uso (3 a 1), hacen que en ello se refleje más el torrefacto. Mayormente mineral en nariz, logra que sus componentes de fruta, licor y eucalipto se integren de forma armoniosa con los tonos terciarios que obtiene de la madera. En boca es fresco, complejo y de un final largo y sabroso.

Hacienda Monasterio Reserva Especial. 2012. D.O. Ribera del Duero. Uva: 77% Tinto Fino, 23% Cabernet Sauvignon. Simplemente espectacular, con aromas de fruta negra, ciruela, licorice, mineralidad y notas provenientes de su añejamiento en madera. En boca es extraordinario en sabor, ya más con notas de fruta roja fresca, excelente textura y un perfecto balance que lleva a un final largo y glorioso. Fabuloso.

No faltaron algunos cortes fríos y quesos, siempre perfectos acompañantes del Tinto Fino. Foto: placerespr.com

Al final, no podemos evitar invitarles a que, como nosotros, “conozcan” estos extraordinarios vinos que, con toda certeza, habrán de impresionarles. Y, es que, sin lugar a dudas, Hacienda Monasterio tiene lo “mejor de los dos mundos”, cuando se trata de buen gusto.

ACLARACIÓN: Las notas antes expresadas surgen de la degustación y de la coincidencia entre nuestra impresión y la informacion que recibimos. Sólo pretendemos compartir la agradable experiencia para que quienes nos siguen, conozcan alternativas de vinos que nos resultan agradables, sin necesariamente ser críticos, ni hacer recomendaciones.


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