Carlos Irizarry: ‘Mixología’ de Talentos
Por: Ivelisse Agostini editorial@placerespr.com
Cuando conocemos a Carlos, rápidamente descubrimos en él a una persona ‘cercana’, con la simpatía y la soltura del que no tiene complejos, del que se siente libre y feliz de hacer lo que le gusta. Y, es que Carlos pertenece al grupo de excelentes bartenders que se abren paso en la industria de la mixologia artesanal, que tanto auge ha tomado en Puerto Rico y el mundo.

Su talento ha llevado a Carlos Irizarry Agostini a ser nombrado embajador de vodka Ketel One en Puerto Rico. Foto: Suministrada.
No sabemos si Carlos es ‘tan guapo’ o es que su misma simpatía lo hace ver así, pero su preparación universitaria curiosamente fue en Cine, en la Universidad de Puerto Rico. Sobre esta carrera nos dice: “Constantemente siento que incorporo elementos de la cinematografía en mi trabajo. La música, la ambientación, el diálogo, los sabores, el envase, son algunos de los elementos que se utilizan para ensamblar una imagen en la memoria”.
Carlos nos cuenta que estando trabajando en un restaurante cubano en Nueva York, allá para el 2011, tuvo que sustituir a un bartender que se ausentó y se vio sirviendo ‘mojitos’ que, bajo la presión del momento y la interacción con los clientes, comenzó a preparar mezclando sabores. “…Ahí entendí que esto era lo mío”.
Los más que le gusta a Carlos del trabajo que practica como un profesional en La Factoría, en el Viejo San Juan, es el proceso creativo al preparar un coctel: “Hay muchísimas condiciones en las cuales se crea un coctel. Sin embargo, hay veces donde las ideas surgen de manera orgánica. Conectando una vivencia personal a un coctel. Creando una imagen que pueda compartir con un extraño, a través de varios elementos”. Además, disfruta trabajar bajo presión “Make it Happen! Esos retos que vienen con el oficio que nos llenan de orgullo al final de la noche y de los cuales tengo mil historias que luego cuento en la barra”. Entre un sinnúmero de anécdotas, Carlos recuerda: “Una vez comencé a trabajar mi turno en New York City a las 4pm. Terminé, de la nada, en Boston a las 5am con una chica de la cual me enamoré”.

Para Carlos Irizarry la habilidad más importante de un ‘barman’ es ser hospitalario, de una manera honesta. “¡Ser genuino! Suministrada.
Para quien hoy es el embajador de Ketel One, una de las bebidas Premium de World Class, la habilidad más importante de un barman es ser hospitalario, de una manera honesta. “¡Ser genuino! La “mixología” es una ciencia que con mucha práctica y dedicación se domina. Sin embargo, ser genuino en nuestra propuesta de “bartending” es muy importante pues es lo que el invitado se llevará consigo”.
Carlos define su estilo como sencillo, dejando la complejidad en los métodos sofisticados de preservar los productos. Siempre buscando la manera de mantener frescura, elevando o transformando las características de un producto local.
Sobre su experiencia al participar en las competencias de World Class, Carlos la describe como excepcional, pues exige a los competidores demostrar un dominio elevado de la profesión. Algo que define como “…Ese pie forzado que reta tus capacidades y despierta creatividad, al montar todo un concepto alrededor de un coctel. Priceless!”.
Precisamente sobre su experiencia preparando cocteles con Ketel One, le preguntamos cuál es su combinación perfecta: “Para mí no hay nada mejor que un buen Ginger Beer con Ketel One. Un té de jengibre y un poco de especias es perfecta combinación con el registro de Ketel One. Solo necesitas unas buenas vibras, buena música y la mejor compañía (esta última opcional)”. Aprovechamos para preguntarle sobre el género de música que le gusta escuchar mientras trabaja y nos dice que mayormente de alta energía como The Jungle, cumbia y hip hop, pero, dependiendo del ‘mood’, podría preferir clásicos del Rock’n Roll o The Who y en días de más ‘contemplación’, temas al estilo de Gustavo Cerati.
Para Carlos es indispensable crear memorias para quien es su invitado: “Que el invitado no solo escuche la información, pero que interprete todo lo que tengo que decir y se lleve el recuerdo. Que no importe cuanto tiempo pase, siempre recuerde el día que nos sentamos a hablar”.
Esa misma filosofía es la que le hace identificarse con los principios de la marca de la cual es embajador y nos dice: “Ketel One es un vodka genuino, que valora el esfuerzo artesanal en su producción…principios muy nobles a los cuales cada bartender debe aspirar. Es un honor ser la cara, ‘that communicates it forward”. De hecho, Carlos pertenece a la fraternidad de esta marca, la cual siente “une a los bartenders como una familia”.
Al final, nos despedimos de este joven entusiasta, original de Las Marías, cuyos talentos lo llevan a seguir abriendo camino para él y para todos los que toman muy en serie este oficio. Uno que, cual buen actor de cine, conlleva adaptación y sacrificios que los espectadores nunca conocen, porque de sus vivencias, solo cuentan lo más divertido.
