...con estilo

“Encontré el Amor en una Aplicación”

Por: Ivelisse Agostini
iagostini@placerespr.com

Cada año, para celebrar el Día del Amor, disfrutamos compartiendo con nuestros lectores historias de amor de parejas reales que han logrado encontrarse en situaciones poco convencionales. En cada caso, nos aseguramos de que sean parejas que están felices y que están comprometidas para que su relación se perpetúe.

En esta ocasión, les contaremos la historia de Natalia y Karl (nombres ficticios para proteger su privacidad), una pareja divina que componen una puertorriqueña y un alemán que conocieron el amor, gracias a una aplicación.

Antes de conocerse

Los hoy esposos se conocieron a traves de un “dating site”. Suministrada.

La historia la narra Natalia, quien creció, se educó y trabajó en Puerto Rico como profesional en la industria de la publicidad y el mercadeo. Hermosa, con una atractiva y fuerte personalidad, Natalia nos dice que “fui criada de forma conservadora, pero soy moderna y de pensamiento liberal”. Con su combinación de atractivos, no es raro que nos cuente que había tenido dos relaciones de noviazgo, una mientras estudiaba en escuela superior y otra durante sus años como universitaria. Sin embargo, aunque es mejor amiga de sus amigos y cuenta con un amplio grupo de conocidos, llevaba seis años sin pareja. “Tuve varios pretendientes, pero en realidad pocos tenían todas las cualidades que estaba buscando en una pareja para casarme”, comenta la joven.

Natalia recuerda que cuando eHarmony comenzó una fuerte campaña televisiva, vio tantas veces el anuncio que llegó a pensar que “parecía una forma ideal para identificar parejas verdaderamente compatibles”. Investigó y encontró también a Match.com, pero se dió cuenta que mientras este último solo solicita información básica y sencilla, eHarmony pide que se contesten alrededor de 200 preguntas, sobre lo cual comenta: “pensé que nadie iba a pasar por el trabajo de contestar tantas preguntas, solo para pasar una noche de amoríos”.

Mientras tanto, Karl, nacido y criado en Alemania, laboraba como artista gráfico especializado en un área de gran demanda, en una agencia de publicidad en su país.

Cuando decidió abrir su perfil, Natalia todavía vivía en Puerto Rico. Recuerda que “me empataron con unos cuantos prospectos, pero en ese entonces, no había muchas personas suscritas a la plataforma. Llegué a hablar con cuatro muchachos, pero no conocí a nadie en persona. No había nadie que me emocionara”. Luego, en noviembre de 2011, recibió una excelente oferta de trabajo en California y antes de trasladarse “decidí ajustar mi cuenta para conocer prospectos y… mi primer match fue Karl”.

Para efectos de la aplicación, esto significaba que cada uno de los dos era un buen prospecto para el otro. “Lo primero que me atrajo del perfil de Karl fue que tenía una camisa de una cerveza tailandesa. Pensé, a éste le gusta viajar y le gusta la cerveza. De una foto pude ver que ya teníamos cosas en común. Decidí hacer la primera movida”, narra Natalia.

Karl se había radicado en California, también por una excelente oferta de trabajo, y llevaba un mes en la aplicación, pero la mayoría de los “matchs” que recibía eran de mujeres extranjeras que le comentaban que buscaban maridos americanos para mudarse a los Estados Unidos. “Al ver que yo vivía en Puerto Rico, pensó que era otra más, pues como es Alemán, no sabía que los puertorriqueños somos ciudadanos americanos”.

El primer encuentro

“Yo no soy una persona que me doy por vencida y volví a contactarlo. Después de varios emails, comenzamos a hablar por teléfono y por Skype. Cuando fui a California a entrevistarme para mi nuevo trabajo, tuvimos nuestra primera cita. Nos encontramos en un parque, yo estaba con mi hermano y sus amigos que querían asegurarse que mi “match” estuviese bien. Después de una horas conversando, determinamos que Karl no era un “serial killer”, y nos fuimos a comer y a darnos unos tragos en un restaurante cerca de donde yo me estaba quedando”, cuenta una muy contenta Natalia.

Han pasado 7 años desde su primer encuentro luego de su primera cita. Suministrada.

Natalia recuerda que fue al baño del restaurante emocionada y pensando: “¡Wow, este tipo está brutal! Es guapo, inteligente, gracioso, chévere y tenemos tantas cosas en común”. Por eso, cuando regresó a la mesa le preguntó a Karl qué estaba buscando y antes de que él le contestara le dijo que si no estaba buscando algo serio, que no le hiciera perder el tiempo. A su pregunta tan directa y determinada, Karl le contestó “No puedo creer que eHarmony me haya empatado con alguien tan especial como tú.”

A partir de ese primer encuentro “Continuamos hablando y viéndonos. Él vivía en Los Ángeles y mi trabajo era en San Francisco. Cada dos semanas, nos visitábamos durante los fines de semana. Duramos así un año”, recuerda.

Siempre con los pies en la tierra, cuando en noviembre del 2012, después de su primer año en San Francisco, Natalia tenía que renovar el alquiler de su apartamento, decidió preguntarle a Karl cuáles eran sus planes.  “¿Renovaba un año más o nos mudamos juntos? Inmediatamente me preguntó si me quería mudar a Los Ángeles con él. Él ganaba más dinero que yo y hacía sentido que yo renunciara a mi trabajo y buscara uno nuevo en LA. Además, él estaba en los Estados Unidos con visa por su empleo y si renunciaba podría pasar que se tuviera que regresar a Alemania. Decidí aceptar su invitación con una condición, como diría Beyonce ‘you have to put a ring on it’. La verdad es que yo acababa de llegar a San Francisco, me gustaba mi trabajo, vivía cerca de mi hermano y sentía que ya estaba acoplada en esta ciudad y no  iba a dejarlo todo otra vez sin un compromiso de su parte. Yo sabía que me quería casar con él. Después de una relación de larga distancia de un año, Karl me mudó a Los Ángeles y a los de 6 meses de estar viviendo juntos, nos comprometimos en el tope de una montaña en Big Sur. Nuestro compromiso fue de año y  medio y nos casamos en Napa Valley, rodeados de familia y amigos cercanos, en octubre del 2015.

En conocimiento de que su familia es una tradicional, preguntamos a Natalia qué dijeron cuando se enteraron sobre la forma de conocerse y sobre el hecho de que fuera alguien de una cultura tan distinta, a lo que nos contestó: “Mi hermano lo conoció a la misma vez que yo y siempre mantuvo a mis papás al tanto y les dejó saber que no había razón para preocuparse. Cuando les habló de él al principio lo describió como un “big teddy bear”. Además, mi primo mayor conoció a su esposa por match y mi hermano mayor a su novia. Ya no era tanto taboo como antes. Bastó con que lo conocieran para darse cuenta del tipo de persona que es Karl. Mi familia está encantada con Karl”. Natalia nos cuenta que su mejor amiga también es muy feliz con su esposo al que conoció a través de Bumble, una plataforma que le da el poder a la mujer en decidir.

El presente

Natalia y Karl llevan 3 años casados y tienen un niño de un año y medio. Suministrada.

Natalia y Karl llevan 3 años de casados y 7 desde que tuvieron su primera cita. Sobre su vida en común Natalia nos dice emocionada: “Tenemos un bebé de 1 año y medio que es un ángel, seguimos viajando, bebiendo cerveza y construyendo una vida fabulosa. Como todo en la vida hay sus momentos fuertes y difíciles, pero no cambiaría nada. Él es mi mejor complemento y yo el de él.”

Al final, tenemos que comentar que somos muchos los testigos de la magnífica relación de amor y amistad que llevan Natalia y Karl. Para ellos nuestro sincero agradecimiento por compartirla su historia con nosotros y los mejores deseos de que ese amor sea eterno.

Así, que ya lo saben, también es posible encontrar el verdadero amor a través de una aplicación.


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